Prepararse para la acción significa utilizar adecuadamente todas las herramientas posibles. Cuándo más preparada está una persona, sus posibilidades de éxito se multiplican a la velocidad de sus actos. Existen herramientas indispensables para la búsqueda de empleo y saber aprovecharlas es una ventaja para llegar antes que los demás.
¿Qué es el currículum vitae y quién lo necesita?
El
currículum vitae sigue siendo la herramienta principal para solicitar empleo.
Juega el mismo papel que el anuncio publicitario que lanza al mercado un
producto nuevo: atrae la atención del cliente e impulsa a probar o al menos a
conocerlo más. Podríamos decir que el currículum vitae es la primera noticia
que recibe una empresa de una persona candidata a un puesto de trabajo, o dicho
de otra forma sería el primer contacto con una persona que pueda ofrecernos un
puesto de trabajo. Por lo que es importante que llamemos la atención con el
propósito de que seamos incluidos en un proceso de selección y lleguemos a
realizar una entrevista.
El currículum vitae no es un fin, sino una herramienta para que nos
presentemos laboralmente ante los demás. Vende nuestra capacidad, experiencia,
potencial de beneficio y valores.
Un buen currículum vitae debe responder a cuatro preguntas básicas:
¿Quién es el candidato?
¿Qué cualidades o ventajas tiene el candidato?
¿Qué clase de puesto busca?
¿Por qué puede ser útil el candidato para la empresa?
*Las preguntas 3 y 4 se plantean generalmente en la carta de
presentación que acompaña al Cv.
Un buen currículum, acompañado con una carta de presentación, es
una herramienta muy importante para presentar nuestra candidatura a un puesto
de trabajo en una empresa de nuestro sector (con una auto candidatura), y para
responder a un anuncio de oferta de empleo.
Tras la publicación de una oferta de empleo, la primera noticia que
recibe una empresa de una persona candidata es la carta de presentación y el
currículum.
El currículum podemos definirlo como el documento que contiene la
información personal y profesional necesaria de la persona candidata, donde se
destaca todo aquello positivo y valioso de nuestra experiencia. El objetivo del
currículum es obtener una entrevista personal.
Para que sea eficaz toda la información del Cv debemos orientarla
hacia el objetivo de la búsqueda de empleo. La presentación, organización,
lógica y la claridad, son aspectos que hay que tener en cuenta al plantear la
elaboración de esta herramienta. También podemos añadir que la composición del
currículum dará una proyección de nuestras capacidades organizativas, de la
diligencia y de la capacidad de seleccionar de entre todas las informaciones,
aquellas que son realmente importantes para el interlocutor.
Contenido del currículum
La estructura básica de un currículum es común a todos los formatos, se deberá prestar mucha atención a la valoración del modo adecuado todos aquellos elementos que nos parezcan que pueden tener una importancia especial en la decisión final (la selección). Las diferencias se encuentran principalmente en la ordenación de los elementos que lo componen:
DATOS PERSONALES: el nombre, los apellidos, la dirección, el teléfono (particular o móvil) y la dirección de correo electrónico. En este apartado se suele incluir, pero no es imprescindible según los casos, el lugar y fecha de nacimiento y la nacionalidad.
Se deben indicar claramente los datos útiles para un contacto rápido.
En el caso de que nuestro domicilio momentáneo sea distinto del permanente, se pueden indicar varias direcciones, señalando donde se podrá ser localizado/a en cada momento.
Si se tienen varios números de teléfono, debemos de indicar los habituales y, en caso necesario, las horas en las que estará localizable en cada uno de ellos.
ESTUDIOS REALIZADOS: Debe contener las fechas en que se han realizado los estudios, la titulación obtenida y el centro en el que se han cursado.
Este apartado es muy importante para las personas que buscan su primer trabajo; en este caso, si la media de las notas obtenidas es relevante, es necesario hacerlo constar.
Respecto al nivel de estudios; en el caso de haber completado bachillerato (o equivalentes) o un ciclo de formativo de formación profesional, no debemos incluir los estudios básicos, puesto que ya se entiende que los has superado. Recomiendo comenzar por el más reciente.
OTROS ESTUDIOS: Además de los estudios reglados y reconocidos oficialmente, es posible que se hayan cursado estudios complementarios. En este caso es necesario especificarlos.
Debemos de comenzar por el último cursado y seguir cara atrás en el tiempo. Si preferís podemos agruparlos también por especialidad o sector, indicando en cual se clasificaría cada uno.
Si se tienen muchos cursos no hace falta incluirlos todos: debemos resaltar aquellos que sean de interés para el puesto de trabajo que solicitamos.
No debemos usar abreviaturas sin explicación; por ejemplo, si pones C.A.P., la primera vez que aparezca debemos especificar (Certificado de Aptitud Pedagógica CAP)
En el caso de que el título del curso no explique claramente sus contenidos, utilizaríamos el campo de texto para resumir las principales materias o capacidades profesionales adquiridas. En este caso, es importante que seamos breves y destaquemos lo que tenga más interés para el puesto al que nos presentamos.
IDIOMAS: Es necesario indicar el idioma y el nivel conseguido. Los maternos, basta con especificarlos. Pero ante todo, si en todo el currículum hay que ser sincero en este aspecto más aún.
INFORMÁTICA: Debemos de incluir en este apartado los programas que dominamos y el entorno que se sabe usar (PC y/o Mac). También es importante especificar los conocimientos que se tienen de Internet.
EXPERIENCIA PROFESIONAL: En este apartado se describe la experiencia profesional más relevante o que pueda ser de interés para el puesto de trabajo al que aspiramos. Empezaremos por la experiencia más reciente y seguiremos hacia atrás en el tiempo.
Debemos describir los períodos de prácticas en empresa y trabajo de voluntariado, especialmente en los casos en que nuestra experiencia laboral sea poco abundante o que dichas experiencias estén relacionadas con el puesto de trabajo al que te presentas.
En concreto debemos de aportar información sobre:
Las empresas y sectores en los que se ha trabajado anteriormente.
Las funciones y responsabilidades asumidas.
Período de tiempo en qué se ha trabajado en cada una de ellas.
Debemos de recordar que es interesante destacar especialmente en este apartado aquella experiencia que es relevante para la oferta de empleo a la que nos presentamos.
CAPACIDADES Y APTITUDES: Aquí podemos describir nuestras capacidades y aptitudes sociales, organizativas, técnicas y/o artísticas. Aunque, opcional, cada vez cobra más importancia este tipo de información y es especialmente útil si nuestro currículum no tiene mucho contenido en los apartados anteriores. Destacaremos aquellas aptitudes que nos pueden ser útiles para el trabajo al que estemos solicitando.
Debemos describir nuestras capacidades y aptitudes. En este caso, indicaríamos también el contexto en las que las hemos obtenido (formación, entorno profesional, vida asociativa, tiempo libre, deportes...etc.
En este apartado, si lo incluimos, debemos de tener mucho cuidado con la redacción, ya que lo que escribamos aquí indicará mucho más de muestra personalidad que el simple contenido. Utilizaremos una redacción concisa, organizada y siempre positiva (debemos de evitar utilizar palabras negativas: no, nunca, ningún...)
Y recordemos que no debemos de inflar el CV ya que corremos el riesgo de caer en descrédito durante una entrevista o que nos asignen tareas que no se adecuen a nuestro perfil.
OTROS DATOS DE INTERÉS: Es un apartado donde se pueden especificar diferentes aspectos que pueden reforzar definitivamente el
currículum profesional: aficiones, referencias, capacitaciones personales, carnés profesionales que posees, si tenemos carné de conducir (cuál/cuáles) y/o vehículo propio etc.
No es un apartado obligatorio ni necesario si la empresa no lo indica.
Personalizar el currículum
No hay un modelo único de currículum. Para que nuestro currículum sea
efectivo, debemos adaptarlo para cada oferta teniendo presente la trayectoria formativa
y profesional y los detalles de la oferta concreta del lugar de trabajo.
Podemos cambiar el orden de los bloques o apartados, sí así conseguimos más
eficacia en el currículum. Por ejemplo, podemos poner la experiencia antes de la
formación, cuando considerermos que para un determinado puesto de trabajo vuestra
experiencia es más importante que los estudios realizados.
Aún cuando el lector del Cv esté en una posición neutral y no tenga ningún tipo de idea previa sobre nosotros, un currículum eficaz y bien presentado determinará en toda la entrevista y en los contactos siguientes. No hay que perder de vista que la primera impresión es muy difícil de "erradicar", y que para hacerlo el candidato deberá proporcionar múltiples pruebas en su favor para que el interlocutor cambie de opinión.
Os presento a continuación cuatro tipos de currículum, para que escojamos
el que mejor se adapte a nuestra situación actual, pensando siempre en el puesto
de trabajo al que queremos acceder.
Cronológico ascendente: si tenemos poca experiencia, tenemos que ordenar
las fechas por orden cronológico, de forma que destaque la evolución positiva.
Cronológico descendente: en este caso tenemos que ordenar las fechas empezando por
la más reciente hasta la primera, si nuestra experiencia es larga o si queremos
encontrar trabajo en aquello que hemos realizado recientemente.
Funcional: es aquel en el que ordenamos los datos del currículum en función de
las áreas profesionales si habemos trabajado en dos sectores o más que parezcan
diferentes o que no tengan una clara relación entre ellos.
Europeo: especialmente indicado si deseamos solicitar un
trabajo en la Unión Europea.
Debemos de tener presente que el Cv es el mejor instrumento de marketing con que todos contamos a la hora de buscar un empleo. Es nuestra tarjeta de presentación y por lo tanto nuestra manera de darnos a conocer a un interlocutor desconocido.
¿Para qué sirve el currículum vitae?
En primer lugar sirve para obtener una entrevista, o para continuar incluidos dentro de procesos de selección, pero su objetivo no es la consecución de un puesto de trabajo de forma directa.
Se usa como medio de presentación a un potencial empleador para informarle de las características de una candidatura.
Sirve de guía a quien entrevista para indagar sobre aquellos aspectos más relevantes reflejados. Por eso, todo lo que pongamos en él tiene que ser capaz de ser defendido en la entrevista.
Ayuda como elemento que facilita la presentación y la defensa de la trayectoria profesional o educativa de una manera organizada y atractiva.
Siempre es importante adaptar el currículum a cada solicitud concreta, como decía anteriormente. Cada puesto y cada empresa requerirán un currículum nuevo, en cuanto a estilo, forma de presentación de los datos, inclusión o alusión de aspectos anteriores, etc.
La carta de presentación
Si es importante redactar un buen currículum, también lo es acompañarlo de una buena carta de presentación que, de forma esquemática, sitúe al seleccionador en relación con el lugar de trabajo al cual optamos.
Es muy importante aprender a elaborar correctamente una carta en sus diferentes variantes. Son nuestras representantes directas, por lo que tienen que reflejar lo que somos y queremos. Y lo principal venden. Por ello, deben adaptarse a las necesidades del empleador, ideas y capacidades específicas relacionadas con el puesto meta.
Una carta debe de ser clara, precisa y con una buena presentación. Es el caso de que sea la carta, en respuesta a un anuncio, se recomienda iniciarla señalando en que puesto se está interesando, el nombre de la publicación y la fecha en que apareció el anuncio.
Es conveniente añadir también en las cartas de presentación los aspectos más relevantes de nuestra experiencia o formación para el cargo que nos interesa.
Es básico averiguar el nombre de la persona que está contratando en la compañía para dirigirle la información directamente. Y en caso de no encontrarlo, se puede dirigir al responsable de Recursos Humanos.
Tenemos que partir de la base que cada vez que llamemos a un contacto y no lo localicemos tendremos que volver a llamar hasta encontrarlo. La gente, por lo general, no devuelve las llamadas cuando sabe que es para buscar empleo. Las claves de todo esto se llaman: tenacidad, perseverancia y continuidad.
Para redactar una carta en respuesta a un anuncio:
Debemos leer atentamente el anuncio o la oferta de empleo.
Analizar las necesidades de la empresa. ¿Qué tipo de profesional están buscando?
Hacer una carta a medida: seleccionar los aspectos del currículum que conviene destacar para suscitar el interés en función de las necesidades de la empresa que realiza la oferta.
Para redactar una carta que será enviada por iniciativa propia (auto candidatura)
Se utiliza cuando se envía por iniciativa propia el currículum a una empresa para que lo tengan en cuenta en el momento en que surja una vacante o se cree un nuevo puesto de trabajo.
Debemos procurara conseguir el máximo de información sobre la empresa y sus necesidades.
Encontrar un motivo para demostrar nuestro interés para colaborar con ellos.
Seleccionar los aspectos del currículum que os interesa ofrecer a la empresa porque sabemos que los valorarán positivamente.
Analizaremos los errores más comunes cometidos en las cartas de presentación y currículum vitae:
- Que la imagen sea poco atractiva.
- Currículum desordenado y que no lleve un orden cronológico.
- El CV no debe tener más de dos hojas... Dos como mucho!!
- No debemos tener faltas de ortografía.
- Tampoco debemos de presentarnos a puestos que no encajan con nuestro perfil.
- Debemos de tener preocupación con los comentarios que pongamos en observaciones.
- Y sobre todo no mentir porque tarde o temprano se sabrá la verdad.