Hoy en día estar desempleado puede parecer lo más normal del mundo y tener un empleo es algo de lo que se puede dar gracias por tener y mantener
En la actualidad somos muchos los jóvenes que nos encontramos en situación de desempleo, pero también hay una gran cantidad de personas de edad adulta (de 40 años en adelante) que tras estar trabajando toda la vida, de repente ven como sus vidas cambian drásticamente al perder su empleo.
De esta manera quiero diferenciar los dos colectivos de personas en las cuales las consecuencias del desempleo tienen más peso, en nuestra realizad actual.
De esta manera quiero diferenciar los dos colectivos de personas en las cuales las consecuencias del desempleo tienen más peso, en nuestra realizad actual.
Por un lado nos encontramos con jóvenes formados llenos de vida, de ganas e ilusiones que quieren poner en práctica sus conocimientos académicos adquiridos, comenzar una vida laboral, incluso una vida personal... y que ven sus ilusiones truncadas a consecuencia de la crisis que estamos viviendo y por otro lado nos encontramos con personas que ya tienen su vida hecha, incluso cargas familiares y una larga carrera profesional labrada a sus espaldas con una grandiosa experiencia profesional y que se han quedado sin su empleo.
Cualquiera de las personas que estén leyendo este post se pueden encontrar en cualquiera de estas dos situaciones o incluso situaciones peores... donde la pérdida de un trabajo puede conllevar incluso a la pérdida de una familia, relaciones personales, familiares, etc.(Proximamente dedicaré un post para cada zanja de edad; jóvenes y mayores de 40 años) Otra opción posible para las personas que estén leyendo esta post es que, aun no viviendo esta experiencia en sus propias carnes, conozcan o sepan de personas cercanas que se encuentran en esta situación.
¿por qué me tiene que pasar a mi?
¿Por qué a mi? es una pregunta muy común en cualquier persona que empiece a vivir una situación de desempleo y sobre todo en situaciones inesperadas.
Llegados a este punto debemos de estar preparados y tener presente que el autoconocimiento personal se vuelve fundamental cuando nos encontramos en esta situación, de forma que, conociendo nuestras emociones podemos canalizarlas de manera positiva ya que durante esta situación vamos a recorrer una "montaña rusa" emocional, viviendo un sin fin de emociones. Donde unos días nos encontraremos emocionalmente fuertes, optimistas, queriendo comernos el mundo y luchar contra todos los obstáculos que se nos presenten y sin embargo, en otras ocasiones podemos estar hundidos por el desánimo.
Llegados a este punto debemos de estar preparados y tener presente que el autoconocimiento personal se vuelve fundamental cuando nos encontramos en esta situación, de forma que, conociendo nuestras emociones podemos canalizarlas de manera positiva ya que durante esta situación vamos a recorrer una "montaña rusa" emocional, viviendo un sin fin de emociones. Donde unos días nos encontraremos emocionalmente fuertes, optimistas, queriendo comernos el mundo y luchar contra todos los obstáculos que se nos presenten y sin embargo, en otras ocasiones podemos estar hundidos por el desánimo.
Algunas de las emociones que pueden provocar el desempleo en las personas son las que vamos a mencionar a continuación:
SORPRESA: La sorpresa es una emoción que nos ocurre en el momento en el que nos es anunciado nuestro despido. Es decir, una vez que estamos trabajando, la empresa decide mediante un preaviso extinguir nuestra relación laboral y prescindir de nosotros como empleados. Esta sorpresa nos provoca una desconcierto, confusión y nos preguntamos ¿el por qué?, ¿si hay alguna causa justificada?, ¿por qué a mi?
Es en estos momentos cuando iniciamos un período de negación y evitamos creer lo que nos está sucediendo, es una situación que nos genera un shock emocional que nos afecta teniendo que incluso pasar por un momento de duelo con el fin de canalizar esta sorpresa tan indeseada y convertirla en una realidad que nos permita comenzar de nuevo y comenzar a diseñar nuestra estrategia profesional para comenzar a buscar un nuevo empleo.
ABORRECIMIENTO o RECHAZO: Una vez que hemos recibido la noticia sobre nuestro futuro más inmediato, se produce un sentimiento de aborrecimiento, de molestia sobre la situación que estamos viviendo, tenemos que seguir acudiendo a nuestro empleo (hasta el día de fin de contrato) y sobre todo tenemos que seguir trabajando al 100% de nuestras capacidades, como buenos profesionales que somos. Pero durante esta situación se acude al centro de empleo con desánimo, indiferencia, con una actitud de desdén (hacia el trabajo que tenemos que seguir realizando, actitud que en la mayoría de las ocasiones se produce de forma inconsciente en la persona), tristes, melancólicos intentando aun comprender la situación.
ENFADO y RESENTIMIENTO: Una vez que aceptamos la situación de desempleo surgen molestias y resentimientos con la empresa ya que sentimos que no valoran nuestra experiencia profesional o formación académica. Para ello es muy importante ser objetivos evitando de esta manera sentirnos mal. Es recomendable evitar el estrés y situaciones que nos puedan afectar. Para lo que es muy importante como ya he comentado en anteriores post, la practica de algún deporte y organizar la búsqueda de empleo diariamente.
VERGÜENZA: La vergüenza es otra de las emociones que puede sentir cualquier persona que se encuentre desempleada.
Respecto a las personas desempleadas que ya tienen toda una experiencia profesional a sus espaldas y resulta despedida siente vergüenza al tener que enfrentarse a su circulo social, tiene sentimientos de miedo al sentir que puede ser excluida de sus círculos sociales, o a perder su estatus social, le cuesta afrontar su situación y tener que explicar su experiencia y sentir que este estado puede suponer una derrota o debilidad respecto a su persona. Pero para nada debemos de entender un despido como un estado vergonzoso sino que hay que enfrentarlo como una nueva situación de cambio y crecimiento personal.
Respecto a las personas desempleadas que ya tienen toda una experiencia profesional a sus espaldas y resulta despedida siente vergüenza al tener que enfrentarse a su circulo social, tiene sentimientos de miedo al sentir que puede ser excluida de sus círculos sociales, o a perder su estatus social, le cuesta afrontar su situación y tener que explicar su experiencia y sentir que este estado puede suponer una derrota o debilidad respecto a su persona. Pero para nada debemos de entender un despido como un estado vergonzoso sino que hay que enfrentarlo como una nueva situación de cambio y crecimiento personal.
Cuando una persona pasa a ser desempleada, la emoción de vergüenza que surge en ella es debido a la falta de identidad, es decir, el desempleo hace que la persona vea quebrada su identidad al considerar su empleo como una parte muy importante en su vida.
Obtener un empleo es una expectativa social y cultural adquirida desde la infancia y reforzada a través de las influencias de la escuela, la familia, etc., por lo que tener un empleo es algo muy importante para cualquier persona. Cuando una persona accede a un empleo contrae además de una remuneración, un nuevo estatus y una nueva identidad social. Y el desempleo interrumpe este proceso, generando sentimientos de fracaso y derrota.
Obtener un empleo es una expectativa social y cultural adquirida desde la infancia y reforzada a través de las influencias de la escuela, la familia, etc., por lo que tener un empleo es algo muy importante para cualquier persona. Cuando una persona accede a un empleo contrae además de una remuneración, un nuevo estatus y una nueva identidad social. Y el desempleo interrumpe este proceso, generando sentimientos de fracaso y derrota.
Para cualquier persona que busca empleo esta situación supone desconcierto, incluso a veces pérdida de la autoestima, llegar a no creer en uno mismo, tener sentimientos de inseguridad, fracaso e incluso sentirse inferior, sentir culpa, etc.
Ante una noticia de despido, cualquier persona somos conscientes de una situación de shock, que tendremos que vivir. Aunque en muchas ocasiones queramos aparecer ante los demás como una persona que está tan sólo "de vacaciones" incluso pudiendo llegar a tener esta sensación, sin embargo, cuando nos damos cuenta de la realidad de desempleo, en muchos casos sentimos vergüenza (al no querer asumirla) o intentemos hasta ocultarla, lo que a su vez nos está privando de realizar diferentes actividades que podrían ser una medida de apoyo social. Para ello es importante asumir el nuevo estado de desempleo cuanto antes, aceptar que es una realidad y no cerrarse en si mismo e intentar afrontar esta nueva situación para conocerse mejor y para realizar cambios, mejorar como profesional, como persona... etc.
TRISTEZA y TEMOR: Una vez que hemos sosegado la fiera que llevamos dentro por nuestros enojos, aparecen las tristezas y los miedos, los cuales son muy normales que ocurran, pero lo importante aquí es mantener nuestra autoestima intacta a través de visualizaciones positivas, imaginando que nuestras entrevistas de trabajo son exitosas y donde estamos impresionando a los seleccionadores. Cuando tenemos estos sentimientos de tristeza y temor es importante los momentos de reflexión y habla con nosotros mismos.

El temor; temor a lo nuevo, a lo desconocido, a los cambios, porque perder un trabajo es un cambio importante en la vida para cualquier persona y más para aquellas que tienen una larga experiencia en el puesto que pierden. Y si unimos a todo esto, que esa persona tenga cargas familiares, el temor se agrava más.
LA FELICIDAD: Por fin llega ese momento en que después de haber realizado varias entrevistas somos contratados, recuperando una parte de nuestra vida y el regreso de nuestra tranquilidad.
No somos responsables de las emociones, pero
sí de lo que hacemos con las emociones.
Por lo que debemos dejar que surjan, debemos analizarlas, distinguirlas y operar canalizándolas de forma positiva.
Me ha encantado y me he sentido bastante identificada. Yo estoy en el tramo de edad de los 37, no acabo de terminar la carrera y además tengo experiencia laboral. Me gustaria indicar que me encuentro en un momento como indica el post de montaña rusa, días estupendos y otros de bajón, ahora bien, soy Psicóloga, intento reflexionar bastante, y sacarle a todo una parte positiva, y he de decir ,de verdad, que yo hoy en día me encuentro mucho mejor para trabajar que hace diez años , ya que me considero más mujer, más fuerte, más luchadora, tengo 3 hijos ya criados , el pequeño con 4 años, soy mucho más responsable, y con muchísimas ganas de que llegue otra vez mi oportunidad.
ResponderEliminarFelicidades el blog puede convertirse en gran ayuda.
Gracias María Isabel me alegra que te gustase y que te sientas identificada, para mi es muy grato saber que el blog sirva de ayuda a muchas personas y que se sientan identificadas, es una forma de mostrar que no estamos solos y que somos muchas las personas que estamos pasando por estos momentos.
ResponderEliminarPero tarde o temprano a todos nos llega nuestra oportunidad.
Un saludo