Tener
un empleo con el que ganarse la vida nos da tranquilidad y estabilidad
emocional, por lo cual, cualquier persona desempleada es normal que esté
preocupada por encontrar un puesto de trabajo que se adecué a su formación y a
sus expectativas. Cada vez que nos presentamos a una entrevista o entregamos
una solicitud nos ilusionamos y cuando nuestra solicitud es rechazada o no nos
cogen para el puesto al que nos presentamos nace en nosotros un sentimiento de
frustración, rabia e impotencia que con el tiempo puede generar desánimo y
falta de confianza en nosotros mismos.
Últimamente estoy viendo por
algunos grupos y foros mucho desánimo entre la gente que se encuentra
desempleada, pero muy activa en la búsqueda de empleo. Las frases más sonadas
son: “Esto es desesperante”, “Ya no puedo más, estoy sin trabajo y por más que
busco no veo que esta situación vaya a cambiar”, “Ya no sé que hacer…”, “No
encuentro trabajo”, “No me sale nada bien”, “Soy un fracasado”, “Esto esta
fatal”, etc. etc.
La pérdida del puesto de trabajo
y las dificultades que estamos pasando en estos momentos para encontrar uno
nuevo, pueden llegar a producir un estado de desánimo que encadene en una
depresión, pero debemos de prevenir esta ultima situación. Es en estos momentos
cuando debemos de pararnos e intentar solucionar todo lo que nos pase por
nuestro interior, estamos en un situación en la que aprendemos a conocernos más
interiormente y eso es algo muy importante, y aunque pensemos que no tiene
valor y no sirva de nada, debemos de hacerlo. La pérdida del empleo supone un
cambio muy drástico, por lo que también cambia la percepción que tenemos de
nosotros mismos, las relaciones con nuestros amigos e incluso con la pareja,
etc.
“A veces solemos pensar que cuando una cosa nos va mal, te empieza a ir mal todo, pero muchas veces no es así, sino la percepción que tenemos de nosotros mismos y esa falta de confianza que en ocasiones perdemos”
(aunque
también hay que reconocer que momentos malos hay muchos y todos pasamos por
algo similar en la vida). A lo que me quiero referir con esto, es que en estos
momentos en que nos sentimos bajos, desmoralizados, desesperados, inseguros,
cansados, debemos de hacer un STOP, ya que ese desánimo nos puede llevar a
sentimientos de inutilidad y llegar a provocar malos hábitos en nuestra vida. Lo
que debemos de hacer en estos casos es no rendirnos a nuestras emociones o sentimientos
y seguir luchando por nuestros objetivos, no podemos dejarnos caer en una
inercia en la que podamos llegar a creer que no podemos hacer nada para que las
cosas cambien. Debemos de lanzarnos e intentar cambiar todo aquello que
queramos cambiar y para ello es muy importante mantener una buena actitud y
tener a flote nuestras emociones, que será primordialmente lo que permita que
consigamos lograr nuestros objetivos.
Ante todo debemos darnos cuenta
que la época que estamos viviendo es difícil y si no encontramos trabajo no es
porque no sirvamos, sino porque la situación lo hace más difícil aún y no es culpa
nuestra no encontrar un trabajo ya que estoy muy segura de que muchos de los
que estáis leyendo este post, estáis haciendo todo lo posible por encontrar ese
trabajo tan deseado. Y muchos otros que no lo están leyendo también están
haciendo todo lo posible.
Pero es cierto y nadie está libre
de que, en ciertos momentos todos podemos llegar a sentir una baja autoestima,
dejar de creer en nuestra valía o culpabilizarnos por errores pasados o creer
que no tenemos capacidad para solucionar la situación. Todos tenemos momentos
bajos, no todos los días son iguales ni todos los días se afrontan de la misma
manera, con la misma actitud, con las mismas ganas, con las mismas emociones…
Las emociones están muy presentes en el día a día de cualquier desempleado. Debemos de tener presente que en ante esta situación es muy importante mantener nuestras emociones y actitudes lo más positivas posibles.
Buscar un trabajo activamente
supone un gran esfuerzo, continuo, diario y en ocasiones es muy largo o
prolongado en el tiempo, y cuando no se consigue que llegue ese cambio a mejor
es normal que podamos llegar a desanimarnos o perder la esperanza. Pero ante
este gran esfuerzo no debemos de venirnos abajo, debemos de saber que el
trabajo realizado terminará dando frutos y sobre todo llegara a ser compensado,
o si no ¿cuántas veces habéis oído decir de alguien “por fin me sonríe la
suerte y empiezo a trabajar”, “al final todo llega”, etc.? Pues si, claro que
al final todo llega aunque a veces la búsqueda sea duradera…
Como ya llevo diciendo varias
veces y en distintos post, la búsqueda activa de trabajo debemos de tomarlo
como si de un trabajo se tratase por la dedicación y esfuerzo que implica y que
a su vez deben de ser constante, y para ello, es necesario seguir unos pasos
para no caer en el desánimo:
1.
Es imprescindible que luchemos por mantener
nuestra autoestima en niveles saludables, tanto para la consecución de un
futuro empleo como para desarrollarnos en nuestra vida personal. Para ello es
importante contar con el apoyo
de nuestros seres queridos, ser justos y tolerantes con nosotros mismos y
desarrollar nuestras cualidades. No obsesionarse en la búsqueda y no ser duros
con nosotros mismos.
2.
Mantener un orden día a día, debemos de fijarnos
unos horarios para la búsqueda de trabajo, para el ocio, comidas, sueño, es
decir debemos de seguir manteniendo una rutina que proporcione orden en nuestra
vida y así lograr mantener unos niveles de actividad, porque en caso contrario
entraríamos en una inercia de malos hábitos que a la larga serian mucho peor.
3.
Debemos mantenernos ocupados. Podemos buscar
actividades que hagan que nos sintamos útiles y activados que nos ayuden a
mantener nuestra autoestima alta. Podemos realizar un curso que mejore nuestro
currículum o buscar otros campos laborales, actividades manuales o por ejemplo
mejorar tu estado físico acudiendo a un gimnasio, etc. Incluso puedes pensar en
aquellas cosas que querías hacer cuando estabas trabajando y que por falta de
tiempo no podías realizar en aquel momento. ¿Cuántas veces cuando estabas en tu
anterior trabajo y tenias un deseo de hacer algo que en esos momentos no podías
hacer o soñabas con trabajar en otra cosa? ¿Por qué no intentamos reorientarnos
e intentarlo? ¿Cuántas veces has pensando en ponerte al día con el ingles o
realizar algún curso que te interesaba mucho y no lo hacías por falta de
tiempo? Pongamos entonces manos a la obra y utilicemos todos los recursos
necesarios y no desanimarnos, debemos de pensar que la búsqueda de un nuevo
empleo puede ser una gran oportunidad y valiosa para reorientar nuestro rumbo a
un cambio y como propuesta ¿qué os parece si nos reinventamos?
4.
También tenemos que mantener los contactos
sociales. Intentar no quedarse aislados es la mejor vacuna para no desanimarse.
Es necesario seguir manteniendo la relación con familiares, amigos, conocidos y
contar con personas de confianza a las que podamos comentar nuestros
pensamientos y emociones y ser entendidos. Quedarse sin trabajo no es algo malo
o de lo que tengamos que avergonzarnos, al contrario, debemos de verlo como una
oportunidad de nuevas mejoras o de cambios, pero eso si, ante todo debemos de
reconocerlo, asimilarlo, trazar metas y actuar.
Como conclusión debemos
intentar no caer en el desánimo ni que este nos coma, debemos de intentar
equilibrar nuestras emociones y llevar una vida sana, saludable y llena de
buenos hábitos, ya que el desánimo sólo nos trae apatía y malos hábitos y estos malos hábitos son nuestro peor enemigo
en la búsqueda de trabajo.
Yo llevo 1 año y medio en busqueda activa de empleo y desde el principio me he mantenido activa, he aprovechado para ponerme al dia con el inglés y sigo, he hecho unos cursos que me han servido para reinventarme profesionalmente, el año pasado hice vacaciones en el mes agosto que hacia tiempo que no las hacia y sigo en esa búsqueda con dias bajos pero con actitud positiva y con la autoestima alta porque....es mejor. Muchas gracias Lucia por tus consejos y recomendaciones
ResponderEliminar