Cómo un desempleado debe organizar su búsqueda y gestionar su tiempo.
Cuando nos quedamos desempleados
de lo primero que vamos a disponer en primer lugar es de muchísimo más tiempo,
durante los primeros días aun seguiremos estando activos y ocupados gestionando
papeleos necesarios, solicitando certificados a la empresa, visitando las
oficinas del INEM para inscribirnos como desempleados en búsqueda activa, etc. etc. Pero cuando ya han pasado unos días será cuando
empecemos a sentirnos desubicados, perdidos, es este el momento en el que
tenemos que comenzar a asumir la nueva situación ante la que nos encontramos… y
es durante estos momentos cuando nuestras rutinas diarias se pueden ver
afectadas pasando más tiempo durmiendo, podemos tener menos apetencia de ver a
nuestras amistades, nos falta esa rutina que ya era natural en nuestro día a
día…
Es en estos momentos, donde la
nueva situación nos lleva a plantearnos quienes somos, qué queremos y sobre
todo lo que supone estar desempleados, no solo para nosotros sino también para
las personas cercanas a nosotros… Es en este momento cuando suelen surgir
miedos, nos volvemos frágiles, vulnerables, dependientes y la solución para
todo comienza por establecer pautas o rutinas de vida, como hacer deporte,
dedicarse x horas a uno mismo y a los nuestros, dedicar x tiempo en la búsqueda
de empleo, dedicar tiempo a mantener nuestras relaciones sociales y sobre todo
profesionales, etc. En estos momentos es necesario preguntarse a uno mismo e ir
descubriendo la solución que pueda existir para nuestra situación en
particular, porque somos nosotros los que debemos de salir adelante y buscar
una solución.
Tiempo, tiempo, tiempo, porque de
tiempo es de lo que más vamos a disponer en este momento, y será conveniente
saber gestionarlo bien y eficientemente para poder llegar a obtener nuestro
nuevo objetivo que es buscar y encontrar un nuevo empleo.
Ante esta situación nos podemos
encontrar con personas que saben gestionar y organizar bien su tiempo y se
adaptan a las nuevas circunstancias con facilidad, estas son personas que
suelen ajustar sus responsabilidades y que entienden que no tener trabajo no
supone dejar de tener responsabilidades como dedicar tiempo a la búsqueda
activa, a estudiar o seguir formándose, tiempo para hacer deporte, para relacionarse
con otras personas… es más incluso puede suceder que estas personas necesiten días de 48
horas…
Sin embargo hay otras personas
que incluso pueden llegar a tardar meses en volver a planificar su vida… quizás
debido al desánimo que provoca el desempleo, quizás debido a que la situación
de desempleo se está alargando mucho en el tiempo, quizás como consecuencia de
que no asumen la circunstancia por la que están pasando, por dejadez,
frustración, agobios y/o mal humor, su tiempo está constantemente desajustado… es
decir, en algunas personas aun teniendo todo el tiempo del mundo su reloj
biológico se desajusta completamente al carecer de rutinas diarias y concretas,
al carecer de expectativas claras sobre uno mismo siendo muy complicado
perseguir los objetivos que previamente nos habíamos planteado.
Desde mi punto de vista tener
claras nuestras expectativas, marcar unas metas y objetivos que lograr y
alcanzar es uno de los factores que mejor pueden influir en la gestión del
tiempo. Veamos un ejemplo:
Cuando uno cree que no tiene nada
que hacer o nada que ofrecer, demora todo y posponer, demorar o aplazar
aquellas cosas que se tenga que hacer… mientras que cuando una persona piensa que tiene
mucho que ofrecer o aportar, su motivación aumenta y se mejora u optimiza su
gestión del tiempo. Un factor en común de las personas persistentes es que
creen que su esfuerzo tenaz e insistente, tarde o temprano rendirá frutos. ¿Con
cuál de los dos tipos de personas te sientes identificado?
Si no eres una persona muy organizada, por norma general suele suceder
que cuanto más tiempo tenemos, peor sabemos administrarlo.
Hemos de tener claro que todas
las personas siempre tenemos algo que ofrecer y aportar a los demás y sobre
todo sentir que somos y podemos ser útiles. También hemos tener claro que
no somos parados sino desempleados y ahora nuestro trabajo es buscar un empleo,
para el cual tenemos todo el tiempo del mundo para una vez recuperada la calma, autodisciplinarse, estructurar horarios diarios, así como organizar nuestra búsqueda,
prepararnos o mejorar nuestras competencias de cara a ese nuevo empleo, etc.
Pautas para la gestión del tiempo en la búsqueda de empleo
Si contamos que un día tiene 24 horas y 8 ya las utilizamos para dormir, aún disponemos de 16 horas para poder aprovechar ese tiempo. Y para ello lo primordial es no obsesionarse y establecer e imponerse una disciplina horaria, que con el tiempo se pueda ir convirtiendo en un hábito e introducirlo entre nuestras costumbres y estilo de vida.

Para ello es necesario crear una rutina horaria tanto para la hora que nos levantamos, es necesario que sigamos madrugando aunque no es necesario que madruguemos tanto como cuando trabajabamos, si nos levantábamos a las 8 pues ahora te puedes dar el capricho de dormir una hora más, pero a las nueve ya debemos de estar en pie, ya que debemos de aprovechar bien la mañana. Podemos utilizar las horas de la mañana para hacer trámites administrativos (con administraciones, INEM, acudir a entrevistas, llevar currículums a ETTs, etc.), también para echar un vistazo por las redes sociales ya que a primera hora suelen estar bastante activas y para buscar por portales de empleo las nuevas ofertas del día, debemos de tener presente que debemos de ser activos, o más bien proactivos tanto en la búsqueda como en las redes sociales que tenemos y al menos debemos dedicarle un tiempo a la mañana otro tiempo al media día y finalmente por la tarde o a última hora de la misma.
Organizaremos nuestro día a día
con un horario y unas rutinas diarias tanto para las horas que dedicaremos a
nuestro trabajo (que es buscar un nuevo empleo), los horarios de las comidas,
el horario que utilizaremos para hacer nuestro deporte o hobby favorito (nos ayudará
a desconectar nuestra mente), el tiempo que utilizaremos para seguir formándonos
(tiempo que podemos aprovechar para reciclarnos o hacer ese curso que deseábamos
hacer cuando estábamos trabajando y no teniamos tiempo de realizar), etc. Al igual que cuando estamos trabajando,
debemos de marcar también un horario para terminar de “trabajar” es decir
debemos de marcar un horario para finalizar nuestro horario de búsqueda de
empleo. Y no debemos de olvidarnos que ahora, que estamos desempleados, más que nunca, es el mejor momento para hacer
networking, de salir a la calle y relacionarse con nuestros amigos, contactos,
amigos de nuestros amigos, ex compañeros de trabajo y que todos sepan que
estamos en búsqueda activa, incluso podemos acudir a actos de networking donde
podamos conocer a otros profesionales.
Llevar una agenda es primordial
para organizarnos mejor y de forma que tenga flexibilidad por si nos surge
cualquier imprevisto para poder ir gestionando nuestras tareas. Esta
organización de la agenda nos ayudará a marcarnos un orden, una disciplina, una
rutina de esta forma conseguimos que nuestros niveles de ansiedad estén controlados.
Otro punto, que yo considero muy
importante, es rodearse de gente positiva, de gente que te escuche y a la que
escuches, que te comprenda… que entienda tu situación, que te apoye, que te
ayude a ver la situación con otra perspectiva y una visión positiva de la situación que estamos viviendo.
Gran artículo Lucía! Enhorabuena!
ResponderEliminarTransmites un gran optimismo en cada una de sus palabras. Rendirse no es una opción, estoy contigo.
Rodearse de gente positiva una de las claves. Aquello en lo que te concentras se expande. Y por último diseñar un buen plan de acción.