Enlaces

martes, 26 de junio de 2012

¿No encuentras trabajo? no te culpabilices. La importancia de las emociones.

Tener un empleo con el que ganarse la vida nos da tranquilidad y estabilidad emocional, por lo cual, cualquier persona desempleada es normal que esté preocupada por encontrar un puesto de trabajo que se adecué a su formación y a sus expectativas. Cada vez que nos presentamos a una entrevista o entregamos una solicitud nos ilusionamos y cuando nuestra solicitud es rechazada o no nos cogen para el puesto al que nos presentamos nace en nosotros un sentimiento de frustración, rabia e impotencia que con el tiempo puede generar desánimo y falta de confianza en nosotros mismos.

Últimamente estoy viendo por algunos grupos y foros mucho desánimo entre la gente que se encuentra desempleada, pero muy activa en la búsqueda de empleo. Las frases más sonadas son: “Esto es desesperante”, “Ya no puedo más, estoy sin trabajo y por más que busco no veo que esta situación vaya a cambiar”, “Ya no sé que hacer…”, “No encuentro trabajo”, “No me sale nada bien”, “Soy un fracasado”, “Esto esta fatal”, etc. etc.

La pérdida del puesto de trabajo y las dificultades que estamos pasando en estos momentos para encontrar uno nuevo, pueden llegar a producir un estado de desánimo que encadene en una depresión, pero debemos de prevenir esta ultima situación. Es en estos momentos cuando debemos de pararnos e intentar solucionar todo lo que nos pase por nuestro interior, estamos en un situación en la que aprendemos a conocernos más interiormente y eso es algo muy importante, y aunque pensemos que no tiene valor y no sirva de nada, debemos de hacerlo. La pérdida del empleo supone un cambio muy drástico, por lo que también cambia la percepción que tenemos de nosotros mismos, las relaciones con nuestros amigos e incluso con la pareja, etc.
“A veces solemos pensar que cuando una cosa nos va mal, te empieza a ir mal todo, pero muchas veces no es así, sino la percepción que tenemos de nosotros mismos y esa falta de confianza que en ocasiones perdemos”
(aunque también hay que reconocer que momentos malos hay muchos y todos pasamos por algo similar en la vida). A lo que me quiero referir con esto, es que en estos momentos en que nos sentimos bajos, desmoralizados, desesperados, inseguros, cansados, debemos de hacer un STOP, ya que ese desánimo nos puede llevar a sentimientos de inutilidad y llegar a provocar malos hábitos en nuestra vida. Lo que debemos de hacer en estos casos es no rendirnos a nuestras emociones o sentimientos y seguir luchando por nuestros objetivos, no podemos dejarnos caer en una inercia en la que podamos llegar a creer que no podemos hacer nada para que las cosas cambien. Debemos de lanzarnos e intentar cambiar todo aquello que queramos cambiar y para ello es muy importante mantener una buena actitud y tener a flote nuestras emociones, que será primordialmente lo que permita que consigamos lograr nuestros objetivos.


Ante todo debemos darnos cuenta que la época que estamos viviendo es difícil y si no encontramos trabajo no es porque no sirvamos, sino porque la situación lo hace más difícil aún y no es culpa nuestra no encontrar un trabajo ya que estoy muy segura de que muchos de los que estáis leyendo este post, estáis haciendo todo lo posible por encontrar ese trabajo tan deseado. Y muchos otros que no lo están leyendo también están haciendo todo lo posible.

Pero es cierto y nadie está libre de que, en ciertos momentos todos podemos llegar a sentir una baja autoestima, dejar de creer en nuestra valía o culpabilizarnos por errores pasados o creer que no tenemos capacidad para solucionar la situación. Todos tenemos momentos bajos, no todos los días son iguales ni todos los días se afrontan de la misma manera, con la misma actitud, con las mismas ganas, con las mismas emociones… Las emociones están muy presentes en el día a día de cualquier desempleado. Debemos de tener presente que en ante esta situación es muy importante mantener nuestras emociones y actitudes lo más positivas posibles.

Buscar un trabajo activamente supone un gran esfuerzo, continuo, diario y en ocasiones es muy largo o prolongado en el tiempo, y cuando no se consigue que llegue ese cambio a mejor es normal que podamos llegar a desanimarnos o perder la esperanza. Pero ante este gran esfuerzo no debemos de venirnos abajo, debemos de saber que el trabajo realizado terminará dando frutos y sobre todo llegara a ser compensado, o si no ¿cuántas veces habéis oído decir de alguien “por fin me sonríe la suerte y empiezo a trabajar”, “al final todo llega”, etc.? Pues si, claro que al final todo llega aunque a veces la búsqueda sea duradera…

Como ya llevo diciendo varias veces y en distintos post, la búsqueda activa de trabajo debemos de tomarlo como si de un trabajo se tratase por la dedicación y esfuerzo que implica y que a su vez deben de ser constante, y para ello, es necesario seguir unos pasos para no caer en el desánimo:

1.      Es imprescindible que luchemos por mantener nuestra autoestima en niveles saludables, tanto para la consecución de un futuro empleo como para desarrollarnos en nuestra vida personal. Para ello es importante contar con el apoyo de nuestros seres queridos, ser justos y tolerantes con nosotros mismos y desarrollar nuestras cualidades. No obsesionarse en la búsqueda y no ser duros con nosotros mismos.
2.      Mantener un orden día a día, debemos de fijarnos unos horarios para la búsqueda de trabajo, para el ocio, comidas, sueño, es decir debemos de seguir manteniendo una rutina que proporcione orden en nuestra vida y así lograr mantener unos niveles de actividad, porque en caso contrario entraríamos en una inercia de malos hábitos que a la larga serian mucho peor.

3.      Debemos mantenernos ocupados. Podemos buscar actividades que hagan que nos sintamos útiles y activados que nos ayuden a mantener nuestra autoestima alta. Podemos realizar un curso que mejore nuestro currículum o buscar otros campos laborales, actividades manuales o por ejemplo mejorar tu estado físico acudiendo a un gimnasio, etc. Incluso puedes pensar en aquellas cosas que querías hacer cuando estabas trabajando y que por falta de tiempo no podías realizar en aquel momento. ¿Cuántas veces cuando estabas en tu anterior trabajo y tenias un deseo de hacer algo que en esos momentos no podías hacer o soñabas con trabajar en otra cosa? ¿Por qué no intentamos reorientarnos e intentarlo? ¿Cuántas veces has pensando en ponerte al día con el ingles o realizar algún curso que te interesaba mucho y no lo hacías por falta de tiempo? Pongamos entonces manos a la obra y utilicemos todos los recursos necesarios y no desanimarnos, debemos de pensar que la búsqueda de un nuevo empleo puede ser una gran oportunidad y valiosa para reorientar nuestro rumbo a un cambio y como propuesta ¿qué os parece si nos reinventamos?

4.      También tenemos que mantener los contactos sociales. Intentar no quedarse aislados es la mejor vacuna para no desanimarse. Es necesario seguir manteniendo la relación con familiares, amigos, conocidos y contar con personas de confianza a las que podamos comentar nuestros pensamientos y emociones y ser entendidos. Quedarse sin trabajo no es algo malo o de lo que tengamos que avergonzarnos, al contrario, debemos de verlo como una oportunidad de nuevas mejoras o de cambios, pero eso si, ante todo debemos de reconocerlo, asimilarlo, trazar metas y actuar.
Como conclusión debemos intentar no caer en el desánimo ni que este nos coma, debemos de intentar equilibrar nuestras emociones y llevar una vida sana, saludable y llena de buenos hábitos, ya que el desánimo sólo nos trae apatía y malos hábitos y  estos malos hábitos son nuestro peor enemigo en la búsqueda de trabajo.

lunes, 18 de junio de 2012

Autoevaluación II. Evalución del potencial personal. "El proyecto Personal"

De todo lo que hemos estado hablando anteriormente se deriva la necesidad de un proyecto profesional propio. Por lo tanto, es imprescindible analizar lo que ofrecemos al mercado de trabajo. El objetivo es que tengamos una imagen lo más precisa posible de nosotros mismos.

Lo cual supone identificar cuáles son nuestras cualidades y características personales, formación, habilidades técnicas e instrumentales, experiencia, limitaciones y ámbito de búsqueda, para que, a partir de ellas, centremos nuestros esfuerzos hacia sectores de actividad y ocupaciones bien definidas.


Conviene que elaboremos un proyecto personal que podamos ir modificando con el tiempo, y que podamos actualizar, ya que no siempre estaremos en la misma situación.

Pero muchos de vosotros os preguntaréis ¿a qué nos referimos con un proyecto profesional? ¿por qué debemos de hacerlo? Podemos decir que el proyecto profesional comienza mucho antes de terminar los estudios, sin embargo también es recomendable hacerlo una vez terminado los estudios y en el caso que nos ocupa en este blog, también deberemos hacer un nuevo proyecto profesional cuando nos quedamos desempleados y decidimos iniciar la búsqueda activa de empleo.

El proyecto profesional es un plan en el que se explican detalladamente todos los pasos que hay que seguir para alcanzar el empleo que nos gustaría desempeñar. Implica tomar decisiones sobre lo que queremos hacer o a dónde queremos llegar en el mundo laboral, valorando de forma realista lo que podemos aportar a la empresa, nuestras limitaciones o las dificultades que vamos a encontrar, así como los distintos caminos que conducen a la misma meta.

El proyecto profesional permite concretar el tipo de trabajo que deseamos, así como la formación reglada o complementaría necesaria. También nos ayudará a saber dónde buscar y nos da pautas para elaborar el currículum vitae y la Carta de Presentación. En definitiva, es una herramienta para hacer más rápida y eficaz nuestra inserción en el mundo laboral.


Las oportunidades de empleo cambian incesantemente, y algunas profesiones quedan obsoletas, al tiempo que aparecen otras nuevas. Por ello es conveniente tener algo interesante que ofrecer en el mercado laboral, adquiriendo los conocimientos necesarios y dirigiéndonos a los sectores que ofrecen más oportunidades. Por lo que es importante aprender a tomar decisiones y asumir la incertidumbre y los riesgos que este proceso implica.
Por estas cuestiones es importante tener en cuenta que la definición del proyecto profesional debe cumplir los requisitos de planificarlo dentro de un todo a largo plazo, pero sabiendo que por las propias causas cambiantes de la sociedad y el mundo laboral, esta planificación no es para siempre.

Dos de los aspectos más importantes para llevar a cabo una buena planificación del proyecto profesional es: conocerse a sí mismo y conocer el mercado de trabajo.

Encontrar trabajo va a depender de nuestro nivel y tipo de formación, de nuestra actitud, del tiempo dedicado y de las técnicas que utilicemos para la búsqueda. Es conveniente realizar un detallado autoanálisis para definir los objetivos profesionales.
Para empezar deberemos hacer una pequeño ejercicio sobre algunas cuestiones.   Y comenzar utilizando el conocimiento que tenemos de uno mismo para poder valorarnos ¿cómo soy?. Así como la exploración de nuestras propias competencias, que supone cuestionarse: lo que te interesa ¿qué quieres hacer? o ¿qué soy capaz de hacer?, lo que sabes hacer por conocimientos que has adquirido ¿qué sé hacer?, ¿qué conocimientos poseo? y por otro lado debes analizar lo que sabes hacer (competencias técnicas, habilidades, estrategias... ¿qué puedo hacer? y por ultimo ¿qué trabajos me agradan?
A continuación os presento una serie de cuadros y tablas, para que os sirva de ayuda a la hora de confeccionar vuestro proyecto profesional. Por lo tanto, cojamos lápiz y papel y comencemos a autoanalizarnos.

Respecto a la Formación.

Debemos repasar el propio itinierario formativo. Exponiendo los títulos académicos, la formación complementaría y la experiencia que hemos adquirido en el transcurso de nuestra vida. Analizar los objetivos conseguidos, valorar aprendizajes recibidos, o sea, traducirlo a aportaciones a un posible puesto de trabajo. Recuerda que es importante ser sincero en la valoración.


Debes responderte a preguntas como:
Si pudieses volver atrás. ¿cuáles son las formaciones que retomarías, y cuáles eliminarías? ¿Por qué?
¿Qué estudios o cursos tienes intención de realizar en estos momentos? ¿Por qué?
Recuerda que estar en situación activa de búsqueda de empleo también te da la oportunidad de ponerte al día en formación, retomar estudios,, etc.

Itinerario Profesional

Retomando nuestra trayectoria profesional (trabajos de cualquier tipo), determinar donde hemos tenido la sensación de realizar mejor las cosas, dónde hemos encontrado mayores dificultades y como las hemos superado.



Relacionemos todas aquellas herramientas / instrumentos / soportes de trabajo que sabemos utilizar, así como todas aquellas que necesitaremos para nuestro trabajo "objetivo" y aún no dominamos.


¿Existe en tu experiencia profesional / formativa algún hilo conductor, aspectos que hayas ido desarrollando cada vez mejor? Intenta describirlos en unas líneas.

¿Cuáles son actualmente tus aspiraciones formativas y profesionales más importantes? Puedes clasificalas de 1 (la más importante) a 5 (la de menor importancia)
 


¿Cuál es el tipo de puesto de trabajo que nos puede aportar más satisfacción en el futuro? ¿Cuáles son las funciones con las que estaríamos más a gusto?

A corto plazo, cuáles son tus objetivos profesionales y qué estás dispuesto/a a hacer.

Seleccionar aquellos empleos en los que nos gustaría desarrollar nuestra profesión teniendo en cuenta, por orden de prioridad, en función de nuestra adaptación al perfil profesional y personal que ha extraído de nuestro autoanálisis y clasificarlos por orden de preferencia. Es importante que comprobemos si nuestras aptitudes y actitudes son las demandas por los diferentes empleos que hemos seleccionado. Identifica los nombres de todos los puestos de trabajo a los que puedes optar, y puntualos según tu grado de interés (1= gran interés a 5= alto grado de interés)

Perfil Personal

Nombra al menos siete acciones que realizas bien, las cuales te gustan hacer, ya sea trabajo, estudios o de tu tiempo de ocio.

Nombra al menos tres aspectos relacionados con cosas que no te gustan hacer, ya sea trabajo, estudios o de tu tiempo de ocio.

Escribe a continuación una relación de adjetivos, (mínimo 5 y máximo 10), los cuales creas que te pueden definir como persona. Por ejemplo: Abierto, adaptable, energético, etc.

Seguidamente confecciona tu escala de valores a nivel personal (¿qué es lo que más valoro en mi vida?) y laboral (¿qué es lo que más valoro de un trabajo?)

 

A continuación os muestro una tabla de características personales

ABIERTO
COOPERATIVO
FIABLE
PERSUASIVO
ACTIVO
COORDINADOR
FIEL
POLIVALENTE
ACTUAL
CORDIAL
FIRME
PONDERADO
ADAPTABLE
CORTES
FLEMÁTICO
POSITIVO
AFABLE
CREATIVO
FLEXIBLE
PRACTICO
ÁGIL DE MENTE
COHERENTE
FORMAL
PRECAVIDO
AGRESIVO
CRITERIO
GERENCIAL
PRECISO
ALERTA
CRITICO
HÁBIL
PRODUCTIVO
AMABLE
CUIDADOSO
HONESTO
PUNTUAL
AMBICIOSO
CULTO
IMAGINATIVO
RÁPIDO
AMPLIO DE MENTE
CUMPLIDOR
INDEPENDIENTE
RAZONABLE
ANALÍTICO
DECIDIDO
INVENTIVO
RECTO
ANIMOSO
DELEGADOR
ESPECIALIZADO
RECURSOS
APLOMO
DESENVUELTO
JUSTO
REFLEXIVO
ASERTIVO
DIALOGANTE
LABORIOSO
RELACIONADO
ATENTO
DIPLOMÁTICO
LEAL
RESPETUOSO
AUTENTICO
DISCRETO
LIDER
RESPONSABLE
CAPAZ
DURO
LÓGICO
RESUELTO
CARÁCTER
ECONÓMICO
MADURO
SALUD
CAUTO
ECUÁNIME
MANDO
SEGURO
CLARO
EFICAZ
MAÑOSO
SENSATO
COHERENTE
EFICIENTE
MATEMÁTICA
SERENO
COLABORADOR
EJECUTIVO
MECÁNICA
SINCERO
COMUNICADOR
EMPRENDEDOR
MEMORIA
SISTEMÁTICO
CONCILIADOR
ENÉRGICO
METÓDICO
SOLUCIÓN
CONCRETO
ENTREGADO
MINUCIOSO
PROBLEMAS
CONFIANZA EN SÍ
ENTUSIASTA
MOTIVADOR
TACTO
MISMO
ESPECIALIZADO
NEGOCIADOR
TENAZ
CONSCIENTE
ESTABLE
OBJETIVO
TOLERANTE
CONSTANTE
ÉTICO
OPTIMISTA
TRATO
CONSTRUCTIVO
EXACTO
ORIENTADO
VENDEDOR
CONTROL
EXIGENTE
ORDENADO
VERSADO
EMOCIONAL
EXPERTO
PACIENTE
VISIÓN COMERCIAL
CONVINCENTE
EXTROVERTIDO
PERCEPTIVO
VOLUNTARIOSO
CONVICCIONES
FIABLE
PERSISTENTE


  
Una vez llegado aquí debes valorar en qué medida posees las cualidades solicitados por las empresas.


Evaluación de puestos de trabajo "Objetivo"

En este punto deberemos analizar (teniendo en cuenta las distintas denominaciones de puestos de trabajo que nos interesan), los requisitos que solicita el mercado laboral entorno a ellos. Para ellos debemos utilizar periódicos, anuncios en escaparates de ETTs, anuncios por internet... y relacionar a continuación todos aquellos aspectos del perfil que solicitan las Empresas (formación, experiencia, otros) según sean: aportaciones= requisitos que reunimos a día de hoy y aspectos a potenciar= requisitos de los cuales carecemos en nuestro perfil.



Relacionemos a continuación aquellos "puestos intermedios", por los que deberemos pasar en nuestra trayectoria profesional para lograr incrementar nuestras habilidades, conocimientos, competencias, pasa así alcanzar nuestro "puesto objetivo".
Y una vez llegados a este punto y habiendo realizado un estudio de todo lo anterior es necesario relacionar todos los puntos anteriormente analizados para dejar confeccionado un balance, señalando cuáles creemos que son nuestros puntos fuertes y aspectos a mejorar de nuestra candidatura.  Para ello realizamos un autoanálisis presentándolo en un DAFO  (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) para aclarar nuestros objetivos, conocer cuáles son nuestras debilidades y fortalezas personales, así como qué oportunidades y amenazas hay en nuestro entorno y debemos considerar. Este análisis se divide en dos partes:

  • Análisis interno, donde se analizan:
    • Debilidades: Elementos que nos hacen especialmente vulnerable a la hora de competir en el mercado laboral.
    • Fortalezas: Elementos que nos hacen ser más competitivo/a en el mercado laboral.

  • Análisis externo:
    • Amenazas: Hechos potenciales que faciliten el logro de tus objetivos en el mercado laboral
    • Oportunidades: Hechos potenciales que facilite el logro de tus objetivos profesionales.

Análisis de Formación (pasada, presente, futura)
de Experiencia y Futuro Profesional y del
Perfil profesional (podemos realizar un cuadro para cada uno,
como el que presentamos a continuación.

Análisis DAFO de tu situación como futuro empleado.



Piensa que nuestros puntos fuertes serán nuestros Argumentos de Marketing Personal, y el análisis de puntos a mejorar, debe servir para detectar en que puedes mejorar; planteemos el cómo, saber lo que tienes que "maquillar", o sencillamente buscar la "contra-argumentación" a posibles objeciones que nos pueda plantear un entrevistador.