Enlaces

lunes, 25 de marzo de 2013

Tengo una entrevista!!

Después de tantos meses y tantos currículums enviados, por fin ha llegado el momento y se han fijado en mi currículum, me han llamado y me han citado para una entrevista... para ello me daban varias opciones a primera hora de la mañana o a media mañana (y todos sabemos que a primera hora es mejor, seremos de los primeros y puede que empiecen a cribar por ahí).
 
De repente,  tras confirmar mediante conversación telefónica la fecha, hora y lugar de la entrevista (solicitándoles que me enviasen también los datos por email "es una buena manera de confirmar la existencia de la empresa y asegurarse que no se trata de una oferta falsa...  sirviéndonos a la vez para localizar la web de la empresa por internet") me surgen los nervios y comienzo a pensar que es lo que debo de hacer para ir a la entrevista y ¿cómo me debo de preparar?
 
Esta claro, y como todos deberíamos saber ya, que a la entrevista no debemos de ir sin prepararla previamente. Lo que nos ayudará a dar sensación de tranquilidad y confianza y poder mantener la situación bajo control y estar seguros de lo que hacemos... es cierto que siempre vamos a estar algo nerviosos y el entrevistador lo sabe y entenderá. Por ello, dar una imagen de naturalidad y confianza en uno mismo es fundamental.
 
Consejos para preparar  y acudir a la entrevista.

  1. En primer lugar debemos informarnos todo lo que podamos sobre la empresa antes de acudir a la entrevista. Es imprescindible preparar la entrevista, ya que el seleccionador va a hacerlo también. Una vez que tengamos la información de qué empresa es a la que tenemos que acudir a realizar la entrevista (y nuestro mejor amigo para ello es internet) debemos de tener claro ¿en que sector trabaja?, ¿a qué se dedica?, ¿cuales son las líneas de negocio?, ¿qué productos o servicios comercializa?, ¿ámbito geográfico?, ¿quiénes son sus clientes importantes?, ¿cultura corporativa?, ¿cuál es su política de personal (valores que tratan de transmitir y fomentar entre los empleados)?, ¿qué puesto cubrirías, sus principales funciones y características profesionales y personales que debe de poseer la persona que desempeñará dicho puesto?.

  2. Toda esta serie de datos la podemos obtener por la propia página web de la empresa, por folletos, por amigos que conozcan la empresa, por prensa, etc. Cuanta mayor información tengamos de lo que están buscando, mejor podemos adecuar nuestras respuestas y comentarios que el entrevistador quiere oír, eso si no debemos de mentir nunca porque en el fondo nos engañaríamos a nosotros mismos y no podemos estar interpretando un papel. La preparación de la entrevista nos ayuda a preparar un listado de argumentos que nos interese resaltar para poder conseguir ese puesto.

     

     

  3. Debemos de tener bien claras cuales son nuestras aptitudes, experiencia y nuestra formación. Tener muy claro cuales son nuestros puntos fuertes es un punto clave para poder explotarlos a nuestro favor y vendernos de la mejor manera posible. Este es el momento y la oportunidad de demostrar que somos la persona idónea para el puesto.

  4.  

  5. Nunca esta de más que llevemos una copia de nuestro currículum y sobre todo debemos de conocerlo perfectamente, ya que el entrevistador se basará en el para preguntarnos... Además echarle un repaso previamente a la entrevista nos ayudará a ubicarnos en las preguntas que nos puedan realizar posteriormente ya que es probable que comiencen comprobando la veracidad del mismo y hemos de ser capaces de poder explicar de una forma convincente cada uno de los puntos que hemos escrito en el.

  6.  

  7. Al igual que saber cuales son nuestros puntos fuertes, también es importante saber cuales son nuestros puntos débiles y es conveniente preparar argumentos para poder defenderlos.

  8.  

  9. Es conveniente comprobar nuestra apariencia, no llevar ropa demasiado llamativa; es recomendable ir bien vestido, limpio y aseado (debe ir uno vestido dependiendo de nuestra personalidad y del puesto que vayamos a desempeñar).

  10.  

  11. A una entrevista debemos de ir sin prisas, con todo el tiempo del mundo a poder ser... y sobre todo no acompañado (ya que nos puede provocar más nervios al saber que una persona nos está esperando fuera). Debemos de estar seguros del lugar y la hora y si no estamos suficientemente seguros de cómo llegar, es conveniente hacer un viaje de prueba o preveer un margen de tiempo lo suficientemente amplio para asegurarnos que llegamos puntuales (unos cinco minutos antes es perfecto), y en todo caso lo mejor ir en transporte publico que en nuestro propio vehículo para evitar atascos, no encontrar aparcamiento, o situaciones que  nos puedan provocar mayor nerviosísmo. Si por algún motivo imprevisto vamos a llegar tarde, es conveniente comunicarlo cuanto antes a la persona que nos va a realizar la entrevista y para ello es conveniente llevar el teléfono móvil y con batería suficiente.

  12.  

  13. Cuidar el lenguaje corporal, ya sé ya sé puede resultar muy difícil. Pero debemos de tener en cuenta que juega un papel muy importante, al transmitir mucha información sobre uno mismo. Como aspectos a tener en cuenta son: no gesticular de forma exagerada, frotarse las manos o tocarse el pelo, dar golpes con los pies en el suelo o el típico tembleque de los pies, no mirar el reloj (como comento en el punto anterior a una entrevista hay que ir sin prisas), mantener una postura corporal correcta (sentarse recto, con la cabeza mirando al frente y los brazos a los lados del cuerpo o encima de la mesa), mantener una actitud positiva y que nuestra sonrisa sea sincera y moderada, es muy importante mirar al entrevistador, prestarle atención, etc.

  14.  

  15. Podemos llevar con nosotros un bloc y bolígrafo para tomar las notas que consideremos oportunas, eso si, solicitando previamente al entrevistador la toma de notas (esta es una practica que dará buena imagen y a su vez nos permite apuntar dudas o preguntas que podremos formular al final de la entrevista.

  16.  

  17. Justo antes de finalizar la entrevista, por norma general el entrevistador abre el turno de preguntas, es en este momento cuando debemos preguntar todo aquello que necesitemos saber e incluso las dudas que hemos apuntado en el bloc, igualmente podemos realizar preguntas mostrando nuestro interés por la empresa formulandole preguntas como la existencia de programas de formación para los empleados, ¿cuáles son las posibilidades de promoción dentro de la empresa?, sus planes de expansión, preguntas referentes al puesto de trabajo en si. También podemos preguntar acerca de los pasos siguientes en el proceso de selección: si nos llamarán tanto si pasamos a la siguiente fase como si nos descartan, en qué plazo deberíamos saber algo... etc.

  18. Como ultimo punto y quizás el más importante es acudir con una actitud positiva, ser sinceros, no tener miedo, no mentir, preparar bien la entrevista nos ayudará a ir más tranquilos y seguros con nosotros mismos.

lunes, 11 de marzo de 2013

¿Desempleado? gestiona tu tiempo

Cómo un desempleado debe organizar su búsqueda y gestionar su tiempo.

Cuando nos quedamos desempleados de lo primero que vamos a disponer en primer lugar es de muchísimo más tiempo, durante los primeros días aun seguiremos estando activos y ocupados gestionando papeleos necesarios, solicitando certificados a la empresa, visitando las oficinas del INEM para inscribirnos como desempleados en búsqueda activa, etc. etc. Pero cuando ya han pasado unos días será cuando empecemos a sentirnos desubicados, perdidos, es este el momento en el que tenemos que comenzar a asumir la nueva situación ante la que nos encontramos… y es durante estos momentos cuando nuestras rutinas diarias se pueden ver afectadas pasando más tiempo durmiendo, podemos tener menos apetencia de ver a nuestras amistades, nos falta esa rutina que ya era natural en nuestro día a día…
Es en estos momentos, donde la nueva situación nos lleva a plantearnos quienes somos, qué queremos y sobre todo lo que supone estar desempleados, no solo para nosotros sino también para las personas cercanas a nosotros… Es en este momento cuando suelen surgir miedos, nos volvemos frágiles, vulnerables, dependientes y la solución para todo comienza por establecer pautas o rutinas de vida, como hacer deporte, dedicarse x horas a uno mismo y a los nuestros, dedicar x tiempo en la búsqueda de empleo, dedicar tiempo a mantener nuestras relaciones sociales y sobre todo profesionales, etc. En estos momentos es necesario preguntarse a uno mismo e ir descubriendo la solución que pueda existir para nuestra situación en particular, porque somos nosotros los que debemos de salir adelante y buscar una solución.

Tiempo, tiempo, tiempo, porque de tiempo es de lo que más vamos a disponer en este momento, y será conveniente saber gestionarlo bien y eficientemente para poder llegar a obtener nuestro nuevo objetivo que es buscar y encontrar un nuevo empleo.

Ante esta situación nos podemos encontrar con personas que saben gestionar y organizar bien su tiempo y se adaptan a las nuevas circunstancias con facilidad, estas son personas que suelen ajustar sus responsabilidades y que entienden que no tener trabajo no supone dejar de tener responsabilidades como dedicar tiempo a la búsqueda activa, a estudiar o seguir formándose, tiempo para hacer deporte, para relacionarse con otras personas… es más incluso puede suceder que estas personas necesiten días de 48 horas…

Sin embargo hay otras personas que incluso pueden llegar a tardar meses en volver a planificar su vida… quizás debido al desánimo que provoca el desempleo, quizás debido a que la situación de desempleo se está alargando mucho en el tiempo, quizás como consecuencia de que no asumen la circunstancia por la que están pasando, por dejadez, frustración, agobios y/o mal humor, su tiempo está constantemente desajustado… es decir, en algunas personas aun teniendo todo el tiempo del mundo su reloj biológico se desajusta completamente al carecer de rutinas diarias y concretas, al carecer de expectativas claras sobre uno mismo siendo muy complicado perseguir los objetivos que previamente nos habíamos planteado.

Desde mi punto de vista tener claras nuestras expectativas, marcar unas metas y objetivos que lograr y alcanzar es uno de los factores que mejor pueden influir en la gestión del tiempo. Veamos un ejemplo:

Cuando uno cree que no tiene nada que hacer o nada que ofrecer, demora todo y  posponer, demorar o aplazar aquellas cosas que se tenga que hacer… mientras que cuando una persona piensa que tiene mucho que ofrecer o aportar, su motivación aumenta y se mejora u optimiza su gestión del tiempo. Un factor en común de las personas persistentes es que creen que su esfuerzo tenaz e insistente, tarde o temprano rendirá frutos. ¿Con cuál de los dos tipos de personas te sientes identificado?

Si no eres una persona muy organizada, por norma general suele suceder

que cuanto más tiempo tenemos, peor sabemos administrarlo.


Hemos de tener claro que todas las personas siempre tenemos algo que ofrecer y aportar a los demás y sobre todo sentir que somos y podemos ser útiles. También hemos tener claro que no somos parados sino desempleados y ahora nuestro trabajo es buscar un empleo, para el cual tenemos todo el tiempo del mundo para una vez recuperada la calma, autodisciplinarse, estructurar horarios diarios, así como organizar nuestra búsqueda, prepararnos o mejorar nuestras competencias de cara a ese nuevo empleo, etc.


Pautas para la gestión del tiempo en la búsqueda de empleo

Si contamos que un día tiene 24 horas y 8 ya las utilizamos para dormir, aún disponemos de 16 horas para poder aprovechar ese tiempo. Y para ello lo primordial es no obsesionarse y establecer e imponerse una disciplina horaria, que con el tiempo se pueda ir convirtiendo en un hábito e introducirlo entre nuestras costumbres y estilo de vida.

 

Para ello es necesario crear una rutina horaria tanto para la hora que nos levantamos, es necesario que sigamos madrugando aunque no es necesario que madruguemos tanto como cuando trabajabamos, si nos levantábamos a las 8 pues ahora te puedes dar el capricho de dormir una hora más, pero a las nueve ya debemos de estar en pie, ya que debemos de aprovechar bien la mañana. Podemos utilizar las horas de la mañana para hacer trámites administrativos (con administraciones, INEM, acudir a entrevistas, llevar currículums a ETTs, etc.), también para echar un vistazo por las redes sociales ya que a primera hora suelen estar bastante activas y para buscar por portales de empleo las nuevas ofertas del día, debemos de tener presente que debemos de ser activos, o más bien proactivos tanto en la búsqueda como en las redes sociales que tenemos y al menos debemos dedicarle un tiempo a la mañana otro tiempo al media día y finalmente por la tarde o a última hora de la misma.

Organizaremos nuestro día a día con un horario y unas rutinas diarias tanto para las horas que dedicaremos a nuestro trabajo (que es buscar un nuevo empleo), los horarios de las comidas, el horario que utilizaremos para hacer nuestro deporte o hobby favorito (nos ayudará a desconectar nuestra mente), el tiempo que utilizaremos para seguir formándonos (tiempo que podemos aprovechar para reciclarnos o hacer ese curso que deseábamos hacer cuando estábamos trabajando y no teniamos tiempo de realizar), etc.  Al igual que cuando estamos trabajando, debemos de marcar también un horario para terminar de “trabajar” es decir debemos de marcar un horario para finalizar nuestro horario de búsqueda de empleo. Y no debemos de olvidarnos que ahora, que estamos desempleados, más que nunca, es el mejor momento para hacer networking, de salir a la calle y relacionarse con nuestros amigos, contactos, amigos de nuestros amigos, ex compañeros de trabajo y que todos sepan que estamos en búsqueda activa, incluso podemos acudir a actos de networking donde podamos conocer a otros profesionales.
Llevar una agenda es primordial para organizarnos mejor y de forma que tenga flexibilidad por si nos surge cualquier imprevisto para poder ir gestionando nuestras tareas. Esta organización de la agenda nos ayudará a marcarnos un orden, una disciplina, una rutina de esta forma conseguimos que nuestros niveles de ansiedad estén controlados.

Otro punto, que yo considero muy importante, es rodearse de gente positiva, de gente que te escuche y a la que escuches, que te comprenda… que entienda tu situación, que te apoye, que te ayude a ver la situación con otra perspectiva y una visión positiva de la situación que estamos viviendo.

 

El desempleo nos puede ayudar a crecer interiormente como personas,

entendamos este momento como un momento de crecimiento personal,

un momento de madurez de la persona,

un  momento de transición donde uno se va a conocer más interiormente.

Donde uno va a conocer nuevas capacidades que quizás no sabía que tenía.



Es un momento de autoevaluación, desde el interior de uno mismo,

de saber quién eres, qué eres y que es lo que quieres hacer…

 a donde quieres llegar...

hacia dónde quieres redirigir tu vida...